PROYECTO
M&L Monasterios
2021



Detalles del proyecto
El encanto de este chalet situado en la urbanización de Monasterios, en Puzol (Valencia), requería de un trabajo cuidado en el que la plantación no ocultase la arquitectura. Los clientes nos dijeron que querían un acceso peatonal más interesante y que tuviese toques bucólicos que alegrasen el recorrido. Además, nos transmitieron que era muy importante para ellos tener praderas de césped y mucha privacidad. Así que, teniendo estas premisas en cuenta, la conexión entre los diferentes espacios, así como la mejora del terreno y selección vegetal, fueron los grandes puntos a abordar.
En la entrada, se redujeron las zonas de césped y se instaló una gravera con vegetación alóctona con bajos requerimientos hídricos distribuida de manera orgánica. Así, al entrar en el jardín, parece que uno transite un camino de plantas naturalizadas. Para conseguir este efecto, se utilizaron diversas gramíneas como la Stipa tenuissima o la Muhlenbergia capillaris, ya que confieren a la composición una estacionalidad hasta ahora carente en el jardín por el uso de vegetación tan estática como las muchas coníferas ya existentes. Por otro lado, estas gramíneas también ayudan a aliviar el peso de esta vegetación existente más rígida y monótona.
Esos caminos orgánicos se crearon con la misma grava de la zona de plantaciones. Los senderos se delimitaron anecdóticamente con pletinas de acero corten para que el acceso fuese más fácilmente reconocible a petición de los clientes. Con esa misma idea de formas y materiales, se realizaron unos pasos circulares de acero corten conteniendo esa misma grava para evitar pisar directamente las praderas de césped tanto para acceder al porche de la casa como para comunicar ésta con la ducha y la piscina.
Para conseguir la privacidad que necesitaban, se plantó un seto perimetral del Viburnum lucidum por la rapidez de crecimiento, color vivo del follaje y facilidad de recoger sus hojas de mediano tamaño. Bajo este y para conferir coherencia visual al jardín y dinamismo en los recorridos, se plantaron distintas especies de semisombra contenidas por una bordura de acero corten con curvas sutiles a lo largo de la plantación. Se tuvo también en cuenta el área de mojado de los aspersores para que las especies elegidas tolerasen el salpicado.
Por último, y para reforzar el aspecto natural de la entrada, se reutilizaron rocas de diferentes tamaños procedentes de los trabajos de excavación en la parcela. Así, tras colocarse y enterrarse 1/3 cada una, las rocas tienen el aspecto de haber estado siempre ahí.
Selección de plantas
Con este proyecto, las aproximadamente 540 plantas —principalmente gramíneas ornamentales, vivaces mediterráneas, tapizantes y arbustos— contribuyen a capturar alrededor de 0,5–1,3 toneladas de CO₂ al año, fijando carbono tanto en su biomasa como en el suelo y ayudando a mejorar el balance ambiental del espacio a medio plazo.
















