SOBRE NOSOTROS

Filosofía

Cada jardín es único porque cada cliente y espacio lo son

Por eso, en Kaurna no tenemos un estilo predefinido: las circunstancias cambian y es el profesional quien debe interpretarlas y adaptarse a ellas. Trabajamos en colaboración contigo, aportando nuestro criterio técnico para dar forma a un espacio que responda a tu manera de vivir.

Defendemos un paisajismo consciente y mediterráneo. En el contexto actual, evitamos las grandes extensiones de césped y las especies exóticas ajenas a nuestro clima que exigen demasiados recursos. Nuestra labor es proponerte siempre la alternativa más lógica y sostenible, aunque si tienes una preferencia clara, la desarrollaremos buscando siempre la solución más eficiente posible.

Enrique Arias

Tenía apenas 4 años cuando empezó todo, a raíz de un experimento bastante habitual que todos hacíamos en el colegio: garbanzo + algodón húmedo = germinación de semillas. Esta fascinación temprana por las plantas evolucionó en una pasión que perdura toda la vida y me llevó a empezar una carrera en este campo.

Tras cursar el Grado en Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural y posteriormente el Máster en Ingeniería Agronómica, empecé en 2017 a trabajar como paisajista por cuenta propia. Fueron 5 años maravillosos realizando mi trabajo soñado mientras hacía diferentes formaciones en diseño y herramientas digitales. Sin embargo, aunque estaba feliz, quería una formación oficial como paisajista y descubrir diferentes enfoques sobre el diseño de jardines. Esa es la razón por la que me fui a Australia a estudiar Landscape Design en TAFE y decidí compaginarlo trabajando en la construcción de jardines y, así, poder ganar una valiosa experiencia en obra.

Tras volver a España, he retomado mi trabajo con la misma ilusión con la que empecé, pero con la madurez, la formación y la experiencia que aportan más de tres décadas de aprendizaje continuo.»

¿Por qué Kaurna?

Recuerdo un día de 2023 que estaba en casa de unos amigos brasileños en Adelaida, Australia. Thiago, experto arborista y amplio conocedor de la cultura aborigen australiana, me enseñó un mapa de todas las tribus que colonizaban la isla de Australia antes de la llegada de los ingleses. Me quedé asombrado con las cosas que me iba contando (en lo que mis ojos recorrían los cientos de colores en los que se dividía el mapa): el inmenso conocimiento que tenían los aborígenes sobre las plantas y el terreno, los cientos de idiomas distintos que se hablaban en Australia, la limpieza étnica llevada a cabo por los ingleses… ¿Cómo es que no sabía NADA de todo esto? (¿Y cómo se llamará la tribu que estaba asentada en Adelaida?, pensé).

Mientras me seguía explicando, mis ojos se posaron en el lugar del mapa donde nos encontrábamos y allí leí «KAURNA». Recuerdo que su sonoridad me maravilló y seguí escuchando encantado las historias que me contaba Thiago sobre los pueblos indígenas australianos.

Al poco tiempo, en un descanso entre clases recuerdo que volví a ver el mapa en un pasillo de la escuela y mis ojos volvieron a encontrarse con ese nombre que tanto me resonaba. Me lo apunté en una nota en el móvil y desde entonces creé un vínculo especial con esa palabra.

Fue al regresar a España cuando decidí cambiar el enfoque de mi estudio de paisajismo. Mi evolución como paisajista en Adelaida, el interés que profesé desde entonces por la cultura aborigen y esa sonoridad que tanto me persiguió años después fueron claves para la decisión: «el estudio se llamará KAURNA».

Con el tiempo entendí también el peso cultura que hay detrás de ese nombre.
Reconozco que el nombre Kaurna pertenece al pueblo de las llanuras de Adelaide. Rindo homenaje a su herencia cultural, sus creencias y su profunda relación ancestral con la tierra. Expreso mi más sincero respeto hacia sus ancianos y líderes, pasados y presentes, así como hacia todas las First Nations australianas, cuyo legado continúa inspirando y enseñando.