PROYECTO
Can Tío Antonio
2020



Detalles del proyecto
A finales del 2019 recibimos un encargo muy especial: darle vida a la entrada delantera de esta hermosa casa ubicada cerca de Cala Tarida, Ibiza. Durante más de quince años, los casi 150m2 de parcela delantera, estaban en completo desuso más que para colocar esporádicamente una tumbona o tender la ropa limpia. Sin embargo, el propietario decidió hacer uso del espacio y, como te puedes imaginar, tras tantos años veraneando en la casa, y soñando con su jardín, tenía muy claras sus necesidades.
Así pues, nos transmitió una serie de premisas fundamentales para él. En primer lugar quería que esa zona luciese espaciosa y limpia, sin caminos enrevesados ni saturada de elementos. Además, quería tener una piscina en la parcela de una dimensión considerable para poder nadar libremente. Sin embargo, dadas las dimensiones del espacio, el cliente se dejó aconsejar y conseguimos reducir el tamaño de la piscina para que no se viese desescalada y los flujos de movimiento fuesen amables y seguros. También quería tener una zona chill out para disfrutar del atardecer y de reuniones con amigos y familiares. Por último, la vegetación tenía que ser muy resistente al ambiente salino, a la fuerte insolación de la parcela y generar poco mantenimiento.
Cuando visitamos la parcela nos dimos cuenta de algo que iba a condicionar el resto del proyecto: El garaje se encontraba inmediatamente debajo del jardín. Esto limitó considerablemente la ubicación de la piscina e hizo que, por si fuera poco, tuviésemos que llevar una precaución extra a la hora de excavar el vaso. Por suerte y tras comparar varios presupuestos, dimos con una empresa que ejecutó el jardín perfectamente y sin sorpresas.
En lo que respecta al diseño, aprovechando que la entrada a la vivienda se encontraba por encima del nivel del jardín, se niveló a dicha cota para integrar mejor el interior y el exterior de la casa y, de paso, ahorrarnos unos cuantos m3 de retirada y de relleno de tierra. Tomada esa decisión, se optó por realizar una jardinera de obra en el lado Sur del pequeño jardín que continuaría con un banco de obra corrido que abrazaría la salida de la habitación principal. Para tener una zona fresca tan importante en el caluroso verano ibicenco, se hizo una pérgola anexa al «terrao» existente. El porche de acceso a la vivienda se amplió, se reforzó para poder prescindir del pilar central que lo dividía y aumentamos el tamaño de la jardinera para que finalizase a testa con el nuevo pilar. En el lado Norte, se respetó la zona de plantación existente y se generó una jardinera retranqueando el pavimento propuesto del linde de la parcela.
Por último, proyectamos varios detalles que marcaron la diferencia. En primer lugar, se usó un porcelánico de gran formato para generar sensación de amplitud y limpieza visual tal y como buscaba el cliente. En segundo lugar, la piscina se hizo desbordante para bajar unos grados la temperatura del agua (fundamental si quieres tener la sensación de refrescarte con una piscina pequeña tan expuesta al sol). Por último, y no menos importante, se nos ocurrió proyectar una ducha oculta que saliese directamente de una de las viguetas voladas de la nueva pérgola. Sin duda, uno de esos detalles con los que sorprender a los invitados.
El resultado final fue el de un jardín que parece más grande de lo que es, funcional, moderno y sin grandes alardes para poder disfrutar del verdadero protagonista de la casa: sus preciosos atardeceres.
Selección de plantas
Con este proyecto, las 52 plantas —principalmente suculentas, vivaces, gramíneas y algunos arbustos— contribuyen a capturar aproximadamente 0,05–0,15 toneladas de CO₂ al año, fijando carbono tanto en su biomasa como en el suelo y aportando una mejora progresiva del balance ambiental del espacio.









